ICA, NAZCA y PARACASICA Al llegar a Ica, la tierra del algodón, el vino y el pisco, desde un comienzo nos damos cuenta que está impregnada de historia. En sus llanos desiertos, los antiguos peruanos tejieron espléndidos mantos de variados colores, momificaron a sus muertos con singular maestría y trazaron líneas y figuras gigantescas en las desoladas pampas, con la intención de rendirle culto al dios del agua o de interpretar los mensajes del sol, la luna y las estrellas, tan vitales para su vida. Historia Luego de la dominación por el Inca Pachacútec en el siglo XV, surgen algunos asentamientos que se establecieron en los valles, siendo su principal objetivo asegurar la tributación de productos agropecuarios a la capital imperial del Tahuantinsuyo. El 17 de junio de 1563, Don Luis Jerónimo de Cabrera fundó el primer establecimiento hispánico con el nombre de Villa de Valverde de Ica. Cinco años después la población se mudó a otro lugar a causa de los sismos y adquirieron el nombre de San Jerónimo de Ica. Finalmente, luego de sucesivos cambios, se radicó en el lugar que actualmente ocupa y se le reconoce como ciudad. Uno de los eventos más importantes se llevó a cabo en la plaza principal de la ciudad el 20 de octubre de 1820, cuando Juan José Salas, Alcalde de Ica, dio el primer grito libertario en el Perú proclamando la Independencia Nacional. En tierras iqueñas, exactamente en Paracas, desembarcó el Libertador San Martín para dar inicio a su campaña independentista en el Perú. Ica, creado como departamento en 1866, mantuvo con la República su tradición agrícola, especialmente vinculada a la producción de vid. Al mismo tiempo, se inició la extracción masiva del guano de las islas de Chincha, alcanzando su apogeo a mediados del XIX. Ica ofrece coloridos viñedos en sus campos, sus bodegas, un extraordinario desierto con dunas y las enigmáticas líneas de Nazca. También, ellos enfatizan el impresionante paisaje natural de la Reserva Nacional de Paracas y el oasis de Huacachina. Otro de los innumerable atractivos es la variedad de celebraciones religiosas y populares. Principales Atracciones Santuario del Señor de Luren - Con su estilo neoclásico y caracterizado por tener tres vestíbulos con arcadas de ladrillo. El Señor de Luren es el patrón de la ciudad y su venerada imagen es llevada en procesión durante las Pascuas y la tercera semana de octubre. Museo Regional de Ica - Guarda costosas piezas arqueológicas de Paracas, Nazca, Wari, Ica e Inca. En el segundo piso se exhiben ropas y muebles del virreinato y de la época republicana. Museo
de piedras grabadas - Existe
una colección de piedras grabadas con escenas milenarias de actividad
humana. El coleccionista Dr. Javier Cabrera Darquea, basándose en
sus descubrimientos sostiene que Ica fue el primer asiento de la cultura
peruana. Los
alrededores de la ciudad Pueblo de Cachiche - Ubicado a 4 kms al sur de Ica, conocido por sus "brujas" quienes desde siglos pasados curan todo tipo de encantos y maldiciones. Su reputación es tal que una estatua alusiva a una bruja se puede ver en la entrada del pueblo, tallada en una rama de huarango. "Los Frailes" Bosque de piedra - Ubicado a 5 kms al este de Ica en el distrito de Parcona. Son rocas riolíticas con extrañas formas causadas por los continuos vientos. Se enfatiza la figura de la tortuga, una cabeza de mono, el chullo, un sapo, un roedor y un pez. Folklore NAZCA
El recorrido empieza al sur del departamento de Ica, donde entre los siglos II a.C. y VII d.C. floreció la cultura Nasca, conocida por sus sistemas de riego y espectacular textilería, pero sobre todo por sus enigmáticas líneas. A escasas dos horas de Ica, 50 km de desierto fueron cubiertos, hace cientos de años, por monumentales dibujos, figuras enormes representando mamíferos, insectos, dioses, etc. Las Líneas de Nasca, llamadas así desde su descubrimiento en 1927, son el vestigio más increíble jamás dejado por una cultura forjada 300 años antes de la era cristiana: el resultado de sus complejos diseños y trazados, algunos de casi 300 m de longitud, sólo pueden ser vistos desde el cielo, a 1.500 pies de altura. Los Nasca, como es de suponerse, no pudieron conocer el vuelo ¿cómo entonces fueron diseñados estos dibujos? ¿qué tecnología usaron? Y más importante acaso ¿para qué fueron puestos allí? Son muchas las teorías que han surgido en torno a estos misteriosos grabados -desde la que sugiere pistas de aterrizaje para seres extra terrestres hasta la que ve en las líneas un gigantesco sismógrafo- lo más probable es que, como señalara María Reiche, estudiosa alemana que dedicó su vida al estudio de las líneas, se trate de un monumental calendario astronómico cuyas figuras marcaban los distintos periodos o fases solares. Fue también Reiche, llamada por los lugareños el "ángel de las pampas", la que descubrió la ancestral práctica de hacer hendiduras en el duro y seco suelo del desierto para recubrirlas con piedras extraídas de lejanos parajes. El componente de yeso natural que existe en la región habría contribuido a fijar, durante miles de años, las ya célebres imágenes: el colibrí, la araña, el cóndor, el mono... son más de treinta las representaciones allí inscritas. Las líneas que, como un bordado de los dioses, adornan sus desérticos suelos, ya han sido declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad y aguardan aún que se resuelva el ancestral misterio que esconden sus figuras extraordinarias. Desde Ica puede tomar las avionetas que sobrevuelan las Líneas de Nasca, pero yendo a la ciudad de Nasca (140 km / 2 horas de Ica); al pie de la carretera, en las Pampas de San José, encontrará un mirador desde el que se puede apreciar parte de la inmensidad de estas figuras. Al este de Nasca podemos encontrar también otro atractivo: el poblado de Cahuachi, uno de los centros religiosos más importantes de la cultura Nasca, donde podrá observar pirámides de adobe, grandes plazas y cementerios. Pruebe los postres de algarrobo que se ofrecen cerca a las ruinas. Los
Acueductos Pampa
Galeras PARACAS
Deportes Acuáticos .- La reserva Nacional de Paracas ofrece excelentes condiciones de profundidad para realizar buceo y pesca, windsurfing, ski acuático y campamentos. El Candelabro .- Es conocido también como las "Tres Cruces" o "Tridente", es un geoglifo de más de 120 metros de extensión que se ubica al noroeste de la bahía de Paracas, entre las playas Martín y Talpo. Se dice que servía como referencia para los navegantes. La Catedral .- Ubicado a 25 km. al sudoeste de la ciudad de Pisco, al lado contrario del Candelabro y a 25 minutos aprox. en auto. Está entre las playas Yumaque y Supay, es una impresionante y extraordinaria formación rocosa que ha sido horadada por el agua y el viento y en cuyo interior es posible encontrar al gato marino o chingungo, que es una especie en vías de extinción así como también algunas aves marinas. Museo "Julio C. Tello" .- Está ubicado a 22 km. al sur de la ciudad de Pisco y a 15 minutos en auto. Al costado está el Centro de Interpretación de la Reserva Nacional de Paracas. El contenido de la muestra en exposición sobre la cultura Paracas incluye representaciones de la vida cotidiana de los paraqueños y colecciones de cerámicas y tejidos. cultura. |