CHICLAYOUbicada sobre la paradisíaca costa de Lambayeque, encontramos una fantástica combinación de tierras cálidas, oasis de verdor y la frescura del viento que llega del mar. Así es Chiclayo, aquella tierra en la que, de acuerdo a la leyenda, se establecieron los dioses que llegaron por el mar, entre ellos Naylamp, quien desembarcó acompañado de una gran comitiva. Ya antiguas civilizaciones habían reconocido el territorio como lugar estratégico. Importante centro comercial del norte del Perú, punto de confluencia de los pueblos de la costa, sierra y selva norte, Chiclayo es la capital del departamento de Lambayeque, en el cual, durante los siglos I y VII d. C. se desarrolló la cultura Mochica y posteriormente la Chimú. Chiclayo es una ciudad alegre y bulliciosa, catalogada por la amabilidad y hospitalidad de su gente como la "Ciudad de la amistad". Historia
Contaban los antiguos lambayecanos que mucho tiempo atrás, apareció ante los pescadores una gran flota de balsas extrañas. Los recién llegados venían dirigidos por un señor muy bien ataviado llamado Naylamp, "Gran Ave del Mar". Sorprendido por la laboriosidad y destreza de los habitantes de la zona, Naylamp decidió mandar construir un templo para alojar a la imagen de Ñam Pallec, un ídolo de piedra que era su retrato. Los vecinos de los alrededores no dejaban de sorprenderse por el buen gobierno de este señor, poco a poco, fueron integrándose a sus dominios. Un día, Naylamp desapareció. Según los sacerdotes le habían brotado alas y había emprendido el vuelo. Fueron sus descendientes, entonces, quienes debieron mantener la tradición. Este mito nos cuenta los orígenes de una de las culturas más importantes de la costa norte, la cultura Lambayeque o Sicán, un pueblo de agricultores y navegantes cuyo desarrollo alcanza su apogeo alrededor del siglo VIII d.C. Los Sicán lograron un dominio magistral en el trabajo con metales. Las joyas encontradas en las tumbas muestran que contaron con grupos de orfebres altamente especializados. Hacia inicios del siglo XV, arribaron los Chimú, ellos conquistaron el territorio y más tarde los Incas incorporaron estas tierras al Tahuantinsuyo. Chiclayo, cuyo natalicio no figura en viejos pergaminos, ni fue fundada por hidalgos caballeros venidos de ultramar, nació a la vera de un camino, entre la opulenta Zaña y la blasonada Lambayeque. Su alumbramiento debe haberse dado alrededor de una humilde ramada de horcones y petates, en las orillas de la acequia de Cinto. Existe otra versión, recogida por Monseñor Arroyo, que señala el origen alrededor de la Iglesia Matriz. Incluso precisa que su fundación se produjo a mediados del siglo XVI, fecha en que comenzó a construirse la referida iglesia y un convento aledaño. Ya en el siglo XIX Chiclayo presenta un perfil singularmente republicano, pues de una población aborigen pasa a ser un pueblo próspero por su ubicación estratégica, estar rodeado de tierras fértiles y con residentes europeos establecidos. Durante la etapa emancipadora Chiclayo se vuelve a la causa patriótica, junto con Lambayeque y envía hombres a engrosar las filas de combatientes, los que habrían de luchar en Junín, contribuyendo así a la consolidación de la Independencia. Además respaldó los pronunciamientos de Pascual Saco Oliveros, Juan Manuel Iturregui y de otros patriotas logrando el título de Ciudad Heroica por los méritos logrados durante la guerra de la independencia. El 18 de Abril de 1835, el Coronel Felipe Santiago Salaverry dicta el dispositivo legal para la creación de la provincia de Chiclayo. En el gobierno de don Manuel Pardo, por ley del 1 de Diciembre de 1874 ratifica a Chiclayo como capital de provincia y como capital del departamento de Lambayeque. Chiclayo es un mosaico donde coexisten la historia dorada de la civilización Mochica y arqueológica del siglo, el del Señor de Sipán en el año 1987 y la modernidad. El
mausoleo real del Gran Señor de Sipán En el siglo IV de nuestra era los moches dieron sepultura al más importante de sus "señores". Lo enterraron con la cabeza al sur, cubrieron su nariz y sus ojos con adornos de oro y lo calzaron de plata. Sacrificaron para él a mujeres, niños, llamas. Y los mejores guerreros lo acompañaron en su último viaje para protegerlo. Más de 1700 años después, ese mismo "señor" ha dado un salto prodigioso hasta nuestros días. No lo ha hecho solo, por supuesto: un equipo de arqueólogos peruanos liderados por el Dr. Walter Alva halló los restos del desde entonces conocido como "Señor de Sipán". Era el año de 1987 y, desde esa fecha, el monumental hallazgo se ha considerado como uno de los más importantes de los últimos tiempos, comparable con el descubrimiento de las tumbas egipcias del Faraón Tutankamon. La estructura hallada en la localidad de Sipán consta de tres recintos piramidales en los que descansa el gobernante acompañado de un séquito de súbditos. Pero más allá de lo espectacular del descubrimiento, y de la belleza de sus ricos adornos, las Tumbas Reales del Señor de Sipán han permitido a los arqueólogos e historiadores reconstruir una parte desconocida de la impresionante cultura que durante siglos dominó gran parte del norte peruano: los moches. En la actualidad - y luego de ser exhibidas en distintos países de América, Europa y Asia - los restos del Señor de Sipán descansan en su lugar de origen. Una amplia muestra puede visitarse en el Museo Tumbas Reales de Sipán en la ciudad de Lambayeque. Así, aquel noble señor descubrirá su misterio a las generaciones venideras. Museo Tumbas Reales de Sipán La Tumba del Señor de Sipán ha sido llamada “La Dorada Maravilla” por la revista Times, y National Geographic publicó un artículo sobre ella titulado “Descubriendo la Tumba más rica del nuevo mundo”. Sin duda, representa el descubrimiento arqueológico más importante de los últimos tiempos y la colección ha recorrido el mundo en una serie de impresionantes exposiciones en Europa, Estados Unidos y Japón. Hoy esta maravillosa colección se encuentra en este sofisticado museo en el que se puede apreciar el ajuar funerario que incluye numerosas joyas de oro y plata, decoradas con turquesas y lapislázuli. Destacan orejeras, cetros ceremoniales, medallones, un pesado lingote circular de oro macizo, narigueras, collares de oro en forma de maníes y tocado, ojos, yelmo y mentón de oro. Conjuntamente de más de mil piezas de cerámica. Museo Arqueológico Nacional Brüning Museo Nacional Sicán La exhibición recopila los artefactos hallados en las excavaciones del sitio de Batán Grande y los muestra tal como se usaron o se fabricaron. La intención es plasmar distintos aspectos vinculados a la cultura Sicán, a través de la representación de detalles de la vida doméstica, de los procesos de manufactura o de las labores productivas. En las salas se representan las tumbas excavadas y se exhiben los ajuares funerarios hallados. En el museo se ofrece información detallada del proceso de excavación y conservación del sitio así como de la cronología, desarrollo, redes de intercambio, actividades económicas, patrones funerarios y cosmovisión de la cultura Sicán. Complejo Arqueológico de Túcume Tradiciones
y Tiempos Modernos Además, en muchos pueblos, se practica la medicina tradicional o el curanderismo, acto en el que el curandero o shamán recurre a hierbas y ritos mágicos para aliviar los pesares de la gente. Chiclayo tiene una de las mejores cocinas norteñas, el arroz con pato (carne de pato tierno cocinada con cerveza negra, hierbabuena y culantro) y el cebiche (filete de pescado cortado en trozos cocido con limón, cebolla y ají limo) son dos de las muchas delicias culinarias que se pueden degustar. Aprovechar el verano chiclayano invita a ir a Pimentel, un balneario moderno que ofrece grandes posibilidades para la práctica de actividades deportivas como la tabla hawaiana y donde se puede observar técnicas ancestrales de pesca en pequeñas embarcaciones llamadas caballitos de totora. Festividades Señor Cautivo de Monsefú En Setiembre. Provincia de Chiclayo, distrito de Monsefú. Fiesta patronal del pueblo de Monsefú. Se venera la imagen de Cristo que sale en procesión por las calles principales. Las celebraciones incluyen ferias artesanales y degustaciones gastronómicas. |